El pasado viernes 28 de agosto tuvimos la oportunidad de descubrir la trufa, a través de Formaggi, tartufo e Prosecco, una velada dedicada a los sabores de Italia y acompañada por una copa de espumoso en Castelani.
La experiencia recorrió diferentes expresiones de la cocina italiana, llevando a la mesa quesos, pastas, arroz y postres en un menú donde la trufa fue el hilo conductor. Todo comenzó con una burrata acompañada de higos rostizados.
El recorrido continuó con un risotto con trufa negra, donde el arroz adquiere una textura sedosa y la intensidad aromática de la trufa se convierte en protagonista. La propuesta encontró continuidad en unos raviolis rellenos de espinaca.
Uno de los momentos más destacados llegó con el tagliolini con esencia de trufa blanca y negra. La pasta, fina y delicada, permitió que los aromas de ambas variedades de trufa se expresaran con intensidad.


Un recorrido por los sabores de Italia
Para cerrar la experiencia, la clásica panna cotta de vainilla adquirió una personalidad inesperada gracias a la miel de trufa.


A lo largo de la velada, cada creación estuvo acompañada por una copa de Prosecco, cuya frescura y carácter burbujeante aportaron ligereza al recorrido gastronómico.
El maridaje permitió acompañar los diferentes momentos del menú sin restar protagonismo a los ingredientes, manteniendo ese espíritu italiano que celebra la mesa como un espacio para compartir, descubrir y disfrutar sin prisa.


