La historia de L’Occitane en Provence comenzó en la Alta Provenza, al sur de Francia, con un alambique tradicional, romero recién recolectado y la curiosidad de Olivier Baussan por las posibilidades de los ingredientes naturales. Aquel primer encuentro con la destilación marcó el inicio de una marca que ha construido su identidad alrededor de la riqueza botánica de la región y el savoir-faire provenzal.
Cincuenta años después, la firma celebra su trayectoria con una experiencia temporal en Liverpool Perisur, en Ciudad de México, donde la belleza, los aromas y los pequeños rituales cotidianos son los protagonistas. La pop-up estará abierta hasta el 2 de noviembre de 2026, en la planta baja de la tienda.

Un recorrido por los sentidos
El espacio propone distintas actividades inspiradas en algunas de las líneas más representativas de L’Occitane. Cada una invita a explorar una faceta de la marca, desde el cuidado de la piel hasta el bienestar y la expresión personal.
La línea Almond protagoniza un ritual de manos que permite descubrir las texturas y propiedades cosméticas de la almendra. Verbena, reconocida por su perfil fresco y cítrico, acompaña una pausa de relajación con meditación guiada, mientras que Immortelle ofrece la posibilidad de realizar un diagnóstico facial personalizado y conocer una rutina de cuidado adaptada a las necesidades de cada piel.
La experiencia también incluye Cartas a Provenza, una actividad para crear una tarjeta personalizada y enviarla a alguien especial. Como parte de la celebración, el Árbol de los 50 años invita a los visitantes a compartir una palabra que represente sus deseos para el próximo año.


Cinco décadas de belleza provenzal
La celebración pone en perspectiva una filosofía que ha acompañado a L’Occitane desde sus orígenes: transformar los ingredientes y aromas de la Provenza en productos que formen parte de los rituales diarios de cuidado personal.
Entre sus propuestas destacan cuatro productos emblemáticos que representan la esencia de la maison y su vínculo con la naturaleza. Su legado se encuentra tanto en las fórmulas como en la experiencia sensorial que acompaña cada creación.
Para quienes todavía no conocen la marca, la pop-up es una oportunidad de acercarse a su universo a través del tacto, el aroma y el cuidado de la piel. Para quienes ya la incorporaron a su rutina, representa una ocasión para redescubrir sus líneas y celebrar cinco décadas de historia.
L’Occitane en Provence Pop-up Experience
Liverpool Perisur, planta baja
Ciudad de México
Hasta el 2 de noviembre de 2026.

