Desde su creación, L’Interdit ha representado uno de los capítulos más emblemáticos de Givenchy. El perfume nació en 1957 de la mano de Hubert de Givenchy, quien lo creó para su amiga Audrey Hepburn, y con el paso del tiempo se convirtió en una declaración de singularidad y libertad. Hoy, L’Interdit Elixir lleva ese legado hacia una dimensión más intensa, profunda y magnética.
Una composición más intensa
La nueva fragancia reinterpreta el sello olfativo de L’Interdit a través de una composición creada por Dominique Ropion, Anne Flipo y Meabh McCurtin. El resultado explora una faceta más oscura y envolvente, en la que las materias primas adquieren una presencia particularmente intensa.

La apertura está marcada por la cereza negra, de carácter vibrante y sensual, acompañada por la esencia de almendra amarga. En el corazón aparece el emblemático bouquet de flores blancas de L’Interdit, integrado por jazmín, azahar y nardo, que encuentra un contrapunto inesperado en el extracto puro de madera de roble.
La estela se vuelve cálida y envolvente con absoluto de ron, esencia de davana y extracto de vainilla. El acorde se prolonga sobre la piel junto con vetiver y pachulí, dos elementos característicos de L’Interdit que aportan profundidad y sofisticación a la composición.
Un frasco inspirado en el rubí
También el frasco traduce esta nueva intensidad. Inspirado en el rubí, símbolo de fuerza y protección, presenta un rojo incandescente que se funde gradualmente con el negro. Su apariencia recuerda a una piedra preciosa encendida desde el interior y convierte al perfume en un objeto de deseo que trasciende lo olfativo.
El estuche mantiene esta identidad con un diseño depurado en rojo vibrante, acompañado por un sutil detalle plateado.
La expresión Couture de L’Interdit
La dimensión Couture de L’Interdit Elixir se extiende a su nueva campaña, protagonizada una vez más por Rooney Mara, imagen de la fragancia desde 2018. Para la ocasión, la actriz luce un espectacular collar-top creado especialmente para Givenchy, una pieza escultórica de orfebrería que juega con la idea de una armadura convertida en joya.
La creación establece un diálogo directo entre la alta moda y la perfumería, mientras su construcción parece reflejar visualmente la intensidad y el carácter envolvente de L’Interdit Elixir.

Fuerza y sensualidad
La imagen sintetiza la dualidad que define a L’Interdit: fuerza y sensualidad, misterio y luminosidad, delicadeza y carácter. Moda y perfumería se encuentran nuevamente para expresar una feminidad que no busca pasar inadvertida.
Más que una nueva interpretación de un clásico, L’Interdit Elixir propone llevar su esencia hacia un territorio más profundo y cautivador: una fragancia concebida como un talismán de confianza, poder y magnetismo.


