La salud visual suele pasar a segundo plano hasta que aparecen molestias o dificultades para ver. Sin embargo, las cifras internacionales y nacionales muestran la dimensión del problema y la importancia de incorporar la prevención a los hábitos de cuidado personal.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2,200 millones de personas en el mundo viven con algún grado de deterioro de la visión cercana o lejana. De ellas, al menos 1,000 millones presentan problemas que podrían haberse evitado o que todavía no reciben la atención necesaria, según datos actualizados en febrero de 2026.
En México, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del INEGI señala que el 45.8% de las personas de cinco años o más con discapacidad reportó dificultades para ver, incluso utilizando lentes. Esta fue la actividad con dificultad más frecuente entre la población considerada en el estudio.
Las cifras ponen sobre la mesa la necesidad de prestar mayor atención a la salud de los ojos, desde las revisiones periódicas hasta la identificación de síntomas que pueden pasar inadvertidos en la rutina diaria.
Ver no siempre significa observar
En el marco del Día Mundial de la Visión, que se conmemoró el 8 de octubre, +Visión organizó el pasado 7 de octubre un encuentro con creadores de contenido para abordar la importancia del cuidado visual desde una perspectiva vinculada con el entretenimiento y la percepción.
Entre los asistentes estuvieron Edu Esquivel, Allan Grank, Felipe Flores, Génesis Gómez e Iván Gutiérrez. La jornada incluyó un espectáculo del ilusionista Ernesto Posse, quien recurrió a trucos e ilusiones ópticas para mostrar cómo la percepción puede engañar incluso cuando creemos estar viendo con claridad.
La experiencia planteó una reflexión sobre la diferencia entre mirar y observar, además de utilizar el alcance de los creadores digitales para llevar el tema a comunidades que habitualmente siguen contenidos de entretenimiento y estilo de vida.



Las pantallas y los hábitos visuales
El uso cotidiano de computadoras, teléfonos y otros dispositivos electrónicos puede provocar fatiga ocular y síntomas de ojo seco, especialmente cuando se mantienen periodos prolongados de concentración frente a una pantalla y disminuye la frecuencia del parpadeo.
Hacer pausas durante el trabajo digital, procurar una iluminación adecuada y utilizar lentes solares con protección contra la radiación ultravioleta son algunas de las medidas que ayudan a cuidar los ojos. También es importante realizar revisiones visuales periódicas y consultar a un profesional ante cambios en la visión, molestias persistentes o dificultad para enfocar.
No todas las alteraciones visuales tienen las mismas causas ni requieren la misma atención. La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo pueden corregirse mediante lentes adecuados, mientras que afecciones como las cataratas y el glaucoma necesitan valoración especializada. En algunos casos, la detección temprana puede marcar una diferencia importante en la evolución del problema.
La prevención como parte del bienestar
La salud visual no depende únicamente de utilizar lentes cuando son necesarios. También implica reconocer los síntomas, conocer los antecedentes personales y acudir a revisiones que permitan identificar posibles alteraciones antes de que interfieran con las actividades cotidianas.
A través de sus sucursales, +Visión ofrece exámenes de la vista y opciones de corrección óptica.

