El pasado 21 de abril, el espacio CASO en la colonia San Rafael se transformó en el epicentro de la cultura vasca. Más de 15 bodegas presentaron la diversidad y elegancia del Txakoli, Rioja Alavesa, sidra y destilados en una jornada exclusiva para profesionales y amantes del vino.
La Ciudad de México fue testigo de un despliegue sensorial sin precedentes durante el Basque Wine Showroom, un evento que reafirmó por qué las bebidas del País Vasco son referentes de autenticidad y calidad a nivel mundial. Importadores, sommeliers y especialistas del sector conectaron con el alma de Euskadi.


La jornada permitió a los asistentes explorar la riqueza de un territorio que se expresa a través de sus suelos y su clima. Con la participación de más de 15 bodegas, la oferta destacó por su equilibrio entre tradición milenaria e innovación contemporánea.
Txakoli, este vino blanco con sus tres Denominaciones de Origen (Getaria, Bizkaia y Alava), fue uno de los protagonistas. Su característica acidez y frescura salina transportaron a los presentes directamente a los viñedos frente al Cantábrico.
Por su parte, los vinos de Rioja Alavesa destacaron por su sofisticación. Desde los jóvenes con maceración carbónica hasta los grandes reservas, cada copa mostró la complejidad de una tierra que produce algunos de los tintos más elegantes del mundo.
En cuanto a la Sidra Vasca, más que una bebida es un pilar cultural. El showroom resaltó su carácter natural, su chispa y esa personalidad única que la distingue de cualquier otra sidra internacional. Pero la sorpresa de la tarde fueron los destilados vascos, productos que capturan la esencia de las hierbas y frutas locales, aportando una personalidad robusta a la coctelería de alta gama.


Una experiencia exclusiva
El Basque Wine Showroom no solo fue una degustación; fue un espacio de intercambio estratégico. La marca Basque Wine busca consolidar su presencia en el mercado mexicano, ofreciendo bebidas con un relato propio que resuena con el consumidor actual, quien busca productos con origen y carácter.
Para los profesionales del sector en México, incorporar etiquetas vascas en sus cartas significa apostar por la exclusividad. Ya sea la versatilidad del Txakoli para el maridaje con pescados y mariscos mexicanos, o la potencia de un Rioja Alavesa para la cocina de autor, estas bebidas ofrecen una ventaja competitiva por su excelente relación calidad-precio y su prestigio internacional.
Para conocer más sobre la oferta vitivinícola y las bodegas del País Vasco, visita www.basquewine.eus.


