Si alguna vez has soñado con el paraíso terrenal, es muy probable que tu mente haya dibujado los paisajes de La Polinesia Francesa. Ubicada en el corazón del Pacífico Sur, Las Islas de Tahití no son solo un conjunto de playas bonitas; es un universo de 118 islas repartidas en cinco grandes archipiélagos que ofrecen una conexión espiritual única.
Durante el evento del pasado 9 de abril en Ciudad de México, Hironui Johnston, Director de Operaciones Internacionales de Tahiti Tourism, dejó claro que visitar este rincón del mundo es dejarse abrazar por el «Mana», esa fuerza vital y espíritu místico que rodea a las islas y a su gente.
A pesar de su aura de exclusividad y lejanía, llegar es más sencillo de lo que parece. Se encuentra a solo 8 horas de vuelo desde Los Ángeles o San Francisco. Además, su clima es una invitación permanente ya que la temperatura promedio es de 26°C durante todo el año, lo que garantiza un eterno verano.
Aunque Tahití, Moorea y Bora Bora son los nombres más conocidos, la oferta de experiencias se expande a través de geografías fascinantes como las Islas de la Sociedad que es el archipiélago principal y hogar de las famosas lagunas cristalinas.
Por su parte, las Islas Altas con Laguna representan el sueño de los bungalows sobre el agua y los Atolones, esos anillos de coral que rodean lagunas turquesas, son ideales para el buceo. Las Islas Altas sin Laguna, conocidas como la Polinesia Salvaje tienen mar abierto que golpea montañas imponentes, lo que cautivó al pintor Matisse y donde el arte de los tallados en madera y los tatuajes ancestrales mantienen su esencia más pura.


Más allá de lo convencional
Para vivir la experiencia auténtica, hay que entender que en las islas de Tahití el océano es el camino. Navegar es la mejor manera de descubrir las islas. Los cruceros entre islas tienen iinerarios de 7 a 14 días que permiten ver múltiples paisajes sin desempacar dos veces y para quienes buscan privacidad total y libertad de movimiento hay alquiler de catamaranes y yates.
En lo que se refiere al alojamiento, la infraestructura hotelera es de clase mundial, pero con opciones para cada estilo de viajero con resorts de clase mundial, casas de huéspedes tahitianas, alojamientos sustentables, villas de lujo y alquileres vacacionales a pie de playa.
Marcas icónicas como Conrad, Intercontinental y Sofitel, además del exclusivo Tahiti Lagoon Resort tienen complejos en las islas. Lo verdaderamente único es que independientemente de la estancia, tendrás una conexión real con la cultura local y sus habitantes (quienes hablan francés y tahitiano).
Además, la fauna marina te dejará sin aliento. El avistamiento de ballenas, mantarrayas y tiburones de arrecife en aguas transparentes es parte de la vida cotidiana. Así que anímate a descubrir por qué Las Islas de Tahití son el destino definitivo para explorar otro lado del Pacífico Sur.


