Tiempo de lectura: 3 Minutos

Desde su lanzamiento en el año 2000, KENZO logró lo improbable: dar aroma a la amapola, una flor sin fragancia, y convertirla en un símbolo olfativo reconocible en todo el mundo. Con su distintiva estela floral empolvada, Flower se consolidó como un clásico moderno que ha acompañado a distintas generaciones.

Hoy, esa historia evoluciona con Le Rouge Flower, una reinterpretación audaz que toma como punto de partida el color rojo —intenso, profundo y cargado de simbolismo— para traducirlo en una nueva experiencia olfativa.

El rojo como lenguaje sensorial

En la cultura japonesa, el rojo representa energía, vitalidad y protección. Es un color que evoca el sol naciente, la alegría y la prosperidad. Inspirado en este universo simbólico, KENZO imagina cómo olería el rojo: vibrante, envolvente y profundamente sensual.

El resultado es una fragancia que amplifica el ADN de Flower hacia una dimensión más intensa y contemporánea, dando origen a lo que la marca denomina su primer “gourmand limpio”.

Una composición olfativa de nueva generación

Creada por los perfumistas Alberto Morillas y Marie Salamagne, Le Rouge Flower se construye a partir de una paleta olfativa innovadora.

Desde las notas de salida, los almizcles blancos se mezclan con un acorde de vapor de arroz que aporta una sensación limpia y envolvente. En el corazón, la rosa se expresa con una intensidad amplificada, casi sobredimensionada. Finalmente, la vainilla se funde con Amberever, una molécula de alta tecnología con carácter amaderado, creando un fondo cálido, reconfortante y adictivo.

Un nuevo objeto de deseo

Por primera vez, la icónica amapola desaparece del frasco. En su lugar, un diseño lacado en rojo intenso con detalles dorados redefine la estética de la línea. Minimalista y gráfico, el envase se convierte en una declaración visual contemporánea que dialoga con la fuerza del perfume.

Belleza en sintonía con la naturaleza

Fiel a su compromiso con un futuro más responsable, KENZO desarrolla Le Rouge Flower con un 92% de ingredientes de origen natural. El frasco incorpora vidrio reciclado y el empaque cuenta con certificación FSC, reforzando una visión de lujo consciente.

Además, la marca continúa colaborando con su embajadora, la floricultora franco-japonesa Masami Charlotte Lavault, quien cultiva flores locales y de temporada en París bajo prácticas respetuosas con el medio ambiente.

Una feminidad más audaz

La campaña que acompaña este lanzamiento se sumerge en un universo dominado por el rojo, donde la figura de Masami Charlotte Lavault encarna una feminidad fuerte, sensual y decidida. Un manifiesto visual que refleja el carácter de esta nueva fragancia: intensa, moderna y absolutamente memorable.

Con Le Rouge Flower, KENZO no solo reinventa un clásico, sino que propone una nueva forma de sentir el perfume: más emocional, más sensorial y profundamente conectada con el poder del color.

Autor

  • Con 15 años de experiencia en el mundo del periodismo y las relaciones públicas, ha trabajado en prensa escrita como reportera, coordinadora editorial y directora general de revistas enfocadas en temas femeninos, salud y familia, tanto en México como a nivel internacional. Su carrera ha estado muy ligada al estilo de vida, con especial enfoque en turismo, viajes, belleza, gastronomía, fitness y moda.

    View all posts