Hay relojes que miden el tiempo y otros que cuentan historias. En su más reciente lanzamiento, CASIO presenta dos colaboraciones que funcionan como portales a universos distintos: el automovilismo clásico que cambió la historia de Japón en la Fórmula 1 y las rutas implacables del desierto donde la resistencia es la única constante.
Más que accesorios, ambas piezas proponen una narrativa sobre herencia, territorio y desafío físico. La primera colaboración revive un momento decisivo del automovilismo japonés: la victoria de Honda en la Formula 1 en 1965, cuando el monoplaza Honda RA272 cruzó la meta en el primer lugar durante el Gran Premio de México 1965.
El modelo EDIFICE ECB-2300HR traduce ese episodio en códigos visuales precisos, empezando por el bisel acabado en Championship White —el tono original de la carrocería del RA272 y aplicado por primera vez en una pieza de relojería— y un aro rojo que enmarca el dial, evocando el Hinomaru que distinguía al monoplaza.

La inscripción Veni, Vidi, Vici reproduce el mensaje transmitido tras aquella histórica victoria. Es así como el diseño incorpora referencias al tacómetro del RA272, reforzando la relación simbólica entre velocidad y medición del tiempo.
Espíritu Dakar en estado puro
En un territorio completamente distinto —pero igual de exigente— surge la colaboración entre G-SHOCK y el equipo Team Land Cruiser Toyota Auto Body, competidor constante del Rally Dakar desde 1995.
El MUDMASTER GWG-B1000TLC-1A incorpora elementos que remiten directamente a la experiencia del desierto, como una correa texturizada, tonos metálicos oscuros, manecillas con acentos multicolor y un dial inspirado en sistemas de navegación utilizados en el rally, además de una carcasa reforzada con fibra de carbono para máxima resistencia.
Además, integra sensores ambientales como medición de altitud, presión barométrica y temperatura. Aquí, estas funciones no se presentan como simples atributos técnicos, sino como reflejo de las condiciones reales que enfrentan pilotos y equipos en cada etapa: cambios bruscos de clima, orientación constante y lectura precisa del entorno.


Con estas dos colaboraciones, CASIO explora historias donde el tiempo está ligado a la experiencia humana: la conquista de un circuito histórico en México y la travesía anual por algunos de los paisajes más extremos del planeta.

