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En “The Big Journey”, Carrie y Samantha escapan del “tedio” neoyorquino —al que rebautizan con humor como “Same York”— para cruzar el país rumbo a San Francisco. Lo hacen en tren, una elección inesperada en plena era de vuelos exprés, pero profundamente romántica. Aunque la experiencia a bordo no resulta tan glamurosa como soñaban, el mensaje es claro: lo que realmente transforma no siempre es el destino, sino el trayecto mismo.

Hoy, esa ruta icónica que inicia en la Gran Manzana y culmina en la costa del Pacífico está al alcance de cualquier viajero que busque reconectar con el país, consigo mismo y con la magia de cada parada.

¿Cómo hacer el viaje de costa a costa?

Punto de partida: Penn Station, Manhattan
 Aunque en la serie vemos a las protagonistas partir de la majestuosa Grand Central Terminal, en la vida real el recorrido comienza en Penn Station. Desde ahí, se puede abordar el Amtrak Lake Shore Limited (rumbo oeste) o el Amtrak Cardinal (rumbo suroeste), para después conectar con la joya del viaje: el California Zephyr, considerado el trayecto ferroviario más escénico de Estados Unidos.

Ruta recomendada: California Zephyr
 La opción más cinematográfica para revivir el viaje de Carrie y Samantha. El trayecto completo dura unos tres días, pero lo ideal es planear paradas estratégicas para aprovechar paisajes y ciudades inolvidables.

Itinerario sugerido:

  • Nueva York, NY: Bagel de desayuno con vista al Empire State antes de partir.
  • Chicago, IL: Pizza deep dish, Art Institute y conexión con el California Zephyr.
  • Denver, CO: Montañas Rocosas, aire fresco y energía outdoor.
  • Glenwood Springs, CO: Aguas termales en un escenario de postal.
  • Salt Lake City, UT (opcional): Arquitectura, cultura y montañas.
  • Reno, NV: Casinos y vibrante escena artística alternativa.
  • Emeryville/San Francisco, CA: Última parada del tren, con shuttle directo al corazón de la bahía.

Un viaje digno de tu bucket list viajero

Amtrak ofrece distintas configuraciones para el viaje: desde asientos reclinables hasta camarotes privados tipo roomette o bedroom suite. El tren cuenta con vagones panorámicos de ventanales de piso a techo, servicio de alimentos y la libertad de caminar, estirarte, leer o simplemente contemplar cómo cambian los paisajes frente a tus ojos.

El USA Rail Pass permite incluso extender la experiencia, explorando varias rutas en un mismo viaje y personalizando paradas intermedias.

Una travesía que inspira

Este viaje no es solo transporte: es una experiencia de vida.

  • Redescubres el romance del trayecto: el tren invita a desacelerar y vivir cada kilómetro.
  • Construyes tu propia narrativa: como Carrie en su camarote, el tiempo se convierte en espacio para escribir, pensar o crear.
  • Conoces un Estados Unidos profundo y diverso: de la densidad urbana del noreste a los paisajes dorados de California.
  • Experimentas el lujo del tiempo: en un mundo que corre, regalarte un viaje lento es un acto de libertad.

Epílogo: tu propio episodio a la Sex & The City

No necesitas ser columnista en el New York Star para justificar este viaje. Solo curiosidad, ganas de reconectar con el camino y la disposición de soltar un poco de control —exactamente como hicieron Carrie y Samantha.

Después de todo, como nos enseñó la serie: “Tal vez los trenes son como las relaciones… puede que no te lleven a donde esperabas, pero en el trayecto siempre descubres algo nuevo.”

Autor

  • Con 15 años de experiencia en el mundo del periodismo y las relaciones públicas, ha trabajado en prensa escrita como reportera, coordinadora editorial y directora general de revistas enfocadas en temas femeninos, salud y familia, tanto en México como a nivel internacional. Su carrera ha estado muy ligada al estilo de vida, con especial enfoque en turismo, viajes, belleza, gastronomía, fitness y moda.

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