La legendaria casa alemana de cámaras fotográficas celebra un siglo de legado de Leica I, la primera cámara de 35 mm producida en serie que no solo redefinió la forma en la que el mundo captura imágenes, sino que acompañó algunos de los momentos más trascendentales de la historia.
Wetzlar, Alemania, fue sede de un evento que reunió a más de 800 invitados del mundo de la fotografía, el arte, la política y los negocios, así como representantes de México, Latinoamérica y todo el mundo.
Igualmente, se llevó a cabo la proyección del documental dirigido por Reiner Holzemer: Leica, A Century of Vision, el cual reúne testimonios de figuras clave y artistas emergentes, además de que se presentó el libro conmemorativo 100 LEICA STORIES, una colección de
imágenes icónicas, momentos personales y anécdotas técnicas que retratan los 100 años de innovación, diseño y pasión de Leica.

Como parte del homenaje, Leica activó distintos espacios culturales en su ciudad de origen con exposiciones que celebran su legado, la historia de la marca y su impacto en la fotografía, incluyendo una muestra dedicada al trabajo de mujeres fotógrafas contemporáneas.
De acuerdo con el comunicado, hasta el 21 de septiembre el programa cultural estará compuesto por The Pleasure of Seeing, una retrospectiva del legendario fotógrafo estadounidense Joel Meyerowitz en el Ernst Leitz Museum; la muestra de la Leica Gallery Wetzlar, Witness, con el trabajo del fotoperiodista francés Édouard Elias, y These Are the Days, una exposición íntima del músico y fotógrafo Jamie Cullum.

Una visión icónica
Fue en 1925, en la feria de primavera de Leipzig, cuando se presentó al mundo la primera cámara compacta de 35 mm: la Leica I. Diseñada por Oskar Barnack, no solo era una proeza de ingeniería óptica, también respondía a un deseo profundamente humano: hacer de la fotografía una práctica móvil, libre, espontánea. El resultado fue revolucionario. Por primera vez, se podía llevar el arte y la documentación visual en el bolsillo.
Desde entonces, Leica ha sido cómplice de fotoperiodistas, artistas y soñadores que además de registrar imágenes han contribuido a la construcción del lenguaje visual del siglo XX. En zonas de guerra, en las calles, en protestas, conciertos, celebraciones y momentos únicos, la mirada Leica siempre ha estado ahí, nítida y vibrante.


